Hola, soy Luis. Hablar de uno mismo siempre da un poco de pena, sobre todo en internet, donde pareciera que todo el mundo tiene su carrera perfectamente planificada desde que nacieron. Pero la verdad es que mi trayectoria no ha sido para nada lineal, y si estás leyendo esto, probablemente encuentres similitudes.

Soy diseñador gráfico salvadoreño nacido un 11 de mayo de 1999. Me voy a ahorrar los títulos para hablarte de dónde vengo, qué me mueve todos los días y por qué decidí abrir este rincón en la web.

1. El giro de profesión que necesitaba para poder crecer profesionalmente

Diseñar no fue mi primera opción, sabés. De hecho, durante cinco años mi vida estuvo orientada a otra profesión: entre 2015 y 2020 estudié ingeniería de software y me dediqué al desarrollo web. En ese tiempo me pasaba armando proyectos pequeños que involucraban lógica de programación y bases de datos.

Pero a medida que me fui metiendo más a fondo en la carrera, me di cuenta de una cosa: la programación requería un tipo de paciencia y una forma de resolver problemas que no terminaban de conectar con lo que a mí de verdad me gustaba. Poco a poco fui descubriendo que lo que llamaba mi atención no era la arquitectura del backend, sino la interfaz: cómo se sentía el sitio al usarlo, cómo una buena tipografía cambiaba la lectura, cómo los colores guiaban la vista y cómo una persona interactuaba con lo que estaba en la pantalla.

En 2020 decidí cambiar al mundo del diseño gráfico, en particular orientado al entorno digital y las interfaces. No te voy a mentir: fue un choque de realidad. Cambiar de carrera y profesión significa volver a empezar desde cero. Me tomó tiempo y disciplina desarrollar las habilidades visuales y técnicas que no traía de la ingeniería. Tanto así que en 2025 decidí retomar formalmente mis estudios universitarios en diseño gráfico, porque entendí que en este oficio la formación nunca se acaba y siempre hay que seguir invirtiendo en el criterio propio. Y probablemente estés pensando: ¿cómo consigue trabajo alguien sin título? Yo también me quedé sorprendido, pero es posible en esta profesión. Seguro escribiré sobre esa experiencia más adelante.

2. Una vista breve hacia mis gustos e intereses

No creo en la idea de que un diseñador solo deba saber de Illustrator o de teoría del color. Lo que de verdad nutre tu trabajo es cómo observás el mundo para moldear ideas a partir de tu entorno y tus influencias:

  • El puente entre diseño y tecnología: Me sigue fascinando el software. Y hoy en día, con las herramientas de IA, siento que la brecha entre programar y diseñar se ha reducido bastante. Me gusta entender qué pasa “detrás de bambalinas”, experimentar con herramientas que aceleran los procesos y ver cómo la tecnología puede ser una aliada para potenciar ideas creativas en lugar de una amenaza.
  • Videojuegos y estrategia: Cuando necesito despejar la mente, suelo recurrir a Steam. Mis gustos van desde los shooters como Counter-Strike, hasta los juegos de estrategia como Civilization VI. Tengo mucha afinidad hacia los juegos de plataformas también. De alguna manera, son una clase magistral de diseño de interacción y experiencia de usuario.
  • Música: Con frecuencia tengo música de fondo en mi espacio de trabajo. Escucho una mezcla bien amplia de música en inglés de los 80 y 90, rock alternativo, soul y reggae. Hay un punto de melancolía en esas canciones que me ayuda a concentrarme y a conectar con las ideas cuando estoy frente a un lienzo en blanco. Mis bandas favoritas son Tears for Fears y Red Hot Chili Peppers, por lejos.
  • Podcasts: Suelo escucharlos mientras trabajo. Me gustan las temáticas relacionadas con ciencia, política, tecnología y negocios. No sabría explicarlo, pero me ayudan a concentrarme cuando diseño o estoy haciendo algo importante. Te puedo recomendar a Lex Fridman (en inglés) y The Wild Project (en español).
  • Películas y series: En cuanto a películas, me gusta mucho la ciencia ficción, la acción, el misterio y el suspenso. Sin pensarlo dos veces, te puedo decir que mi favorita es Interstellar.

3. Un espacio para despejar la mente y compartir otra perspectiva

Este blog funciona como un espacio para compartir mis reflexiones, pero también es como una “guía” para el Luis que en 2020 estaba desorientado, cambiando de profesión y topándose con las dinámicas tan complejas de nuestro mercado en El Salvador.

Cuando salís a buscar trabajo o a conseguir tus primeros clientes en el país, te encontrás con una realidad dura: las plazas suelen ser mal pagadas y te exigen hacer de todo porque todo es urgente. No te lo digo para sonar pesimista, pero creo que es útil que sepas a qué te vas a enfrentar. En futuros blogs vas a notar un análisis más profundo sobre este tema.

En las universidades te enseñan técnica, pero rara vez te preparan para la realidad que te espera allá afuera. Por eso quise crear este espacio: para hablar con honestidad sobre lo que implica ser diseñador en El Salvador. Aquí vas a encontrar reflexiones sobre nuestra profesión, herramientas prácticas para calcular tus horas de trabajo, estrategias para construir un portafolio con sentido y consejos reales para que tu inicio profesional sea mucho más sólido y menos frustrante que el mío.

Hablemos de diseño (sin formalismos)

Si estás estudiando, si acabás de egresar o estás pensando en cambiarte de carrera como yo lo hice, o simplemente querés comentar alguna experiencia personal, sentite con total confianza de escribirme. No hace falta ser formal. Me gusta ahondar en los temas y conocer cómo piensan los demás.

Podés mandarme un mensaje directamente a mi correo: designwithluis@gmail.com. Siempre es un gusto platicar con gente que comparte la misma pasión por crear y aprender en nuestro país.